Es el vocabulario común de todo el servicio de emergencias médicas. Un informe de llamada que dice «herida en el cuadrante inferior derecho» comunica algo preciso; uno que dice «herida abajo a la derecha» no comunica nada utilizable. Las preguntas de esta área piden reconocer un término, situar una estructura o explicar por qué un mecanismo fisiológico produce el signo que el proveedor observa. No se evalúa memorizar listas: se evalúa entender la relación entre estructura, función y hallazgo.
Todas las descripciones parten de la posición anatómica: de pie, mirando al frente, brazos a los lados y palmas hacia adelante. Sobre esa referencia se definen los planos sagital, frontal o coronal y transversal, y los pares direccionales: proximal y distal (respecto al punto de unión de una extremidad), medial y lateral (respecto a la línea media), superior e inferior, anterior o ventral y posterior o dorsal, y superficial y profundo. Decúbito supino, prono y lateral describen la posición del paciente; la posición de Fowler y la de Trendelenburg describen inclinaciones del tronco. El abdomen se divide en cuatro cuadrantes trazados sobre el ombligo, y esa división es la que se documenta.
El sistema respiratorio se divide en vía aérea superior (nariz, boca, faringe, laringe) e inferior (tráquea, bronquios, bronquiolos, alvéolos). La epiglotis protege la vía aérea durante la deglución y el cartílago cricoides es el único anillo completo de la vía aérea. Conviene separar tres conceptos que se confunden: ventilación es mover aire, respiración es el intercambio de gases y perfusión es la llegada de sangre al tejido. Un paciente puede ventilar y aun así no oxigenar.
El sistema cardiovascular tiene cuatro cámaras y cuatro válvulas, y dos circuitos: el pulmonar y el sistémico. El gasto cardíaco es el producto de la frecuencia cardíaca por el volumen sistólico, relación que explica por qué la taquicardia aparece antes que la caída de la presión arterial cuando se pierde volumen. Las arterias llevan sangre desde el corazón, las venas la devuelven y el intercambio ocurre en los capilares. La sangre transporta oxígeno unido a la hemoglobina de los glóbulos rojos.
El sistema nervioso se divide en central y periférico, y el periférico en somático y autónomo. La rama simpática produce la respuesta de lucha o huida —taquicardia, midriasis, palidez, sudoración— y la parasimpática hace lo contrario. Muchos signos de emergencia son, en realidad, la respuesta simpática funcionando: reconocerla es reconocer que el organismo está compensando.
La terminología médica se construye por partes. Los prefijos hiper- e hipo-, taqui- y bradi-, a- y an-, dis-, poli- y peri- modifican una raíz; los sufijos -itis (inflamación), -algia (dolor), -ectomía (extirpación), -ostomía (abertura), -emia (sangre) y -patía (enfermedad) indican qué le ocurre a esa raíz. Descomponer una palabra desconocida en sus partes es más útil que haberla memorizado.
La célula prefiere el metabolismo aeróbico, que rinde mucha energía y produce dióxido de carbono y agua. Cuando falta oxígeno pasa al metabolismo anaeróbico, que rinde poca energía y acumula ácido láctico. Toda la fisiopatología del shock se entiende desde ahí: el problema no es la presión arterial en sí, sino que la célula deje de recibir oxígeno. Ese es el hilo que conecta esta área con el resto del temario.
1. ¿Cómo se define la posición anatómica de referencia que se usa para describir cualquier hallazgo?
La posición anatómica es bipedestación, mirada al frente, brazos a los lados y palmas hacia adelante: es la referencia sobre la que se definen todos los términos direccionales que emplean las guías de formación en emergencias médicas. Las demás opciones describen posiciones reales del paciente (supino, sentado, brazos elevados) pero ninguna sirve como referencia universal, porque cambiarían el significado de 'anterior' y 'posterior' según la postura.
2. El plano que divide el cuerpo en una mitad derecha y una mitad izquierda recibe el nombre de:
El plano sagital corre de adelante hacia atrás y separa derecha de izquierda; cuando pasa exactamente por la línea media se denomina plano medio o mediosagital. La nomenclatura de planos es la misma que utilizan las guías de anatomía aplicadas a la evaluación del paciente. El transversal separa superior de inferior y el frontal separa anterior de posterior, de modo que ninguno de los dos responde a la división descrita.
3. Al documentar una herida en el antebrazo situada más cerca del codo que de la muñeca, el término correcto es:
Proximal significa más cercano al punto de unión de la extremidad con el tronco y distal más alejado; una lesión próxima al codo es proximal respecto a la muñeca. Es el par de términos que la norma de documentación exige para localizar lesiones en extremidades sin ambigüedad. Medial y lateral se refieren a la línea media, y superficial y profundo a la distancia respecto a la piel, por lo que describen ejes distintos del preguntado.
4. El término 'lateral' aplicado a una estructura del cuerpo significa que dicha estructura se sitúa:
Lateral describe alejamiento de la línea media y medial describe cercanía a ella; el par se usa en toda la nomenclatura anatómica que recogen las guías de formación. Superficial y profundo se refieren a la distancia respecto a la piel, y proximal se refiere a la unión de la extremidad, de modo que las tres opciones restantes describen ejes de referencia diferentes al preguntado.
5. Un paciente encontrado acostado boca abajo se documenta como en posición:
Prono es boca abajo y supino boca arriba; la distinción importa porque el hallazgo inicial se documenta tal cual se encontró al paciente, según exigen las normas de redacción del informe de llamada. El decúbito lateral describe apoyo sobre un costado y la posición de Fowler describe el tronco incorporado, situaciones distintas de la descrita en el enunciado.
6. Los cuadrantes abdominales que se usan para documentar el dolor se trazan tomando como punto de cruce:
La división clásica en cuatro cuadrantes se obtiene con una línea vertical y otra horizontal que se cruzan en el ombligo, y es la que se emplea al documentar dolor o lesión abdominal en el informe. Los otros puntos citados son referencias anatómicas reales, pero ninguno genera la división en cuatro cuadrantes que utiliza el sistema de emergencias médicas.
7. El hígado ocupa mayoritariamente cuál de los cuadrantes abdominales:
El hígado es un órgano sólido voluminoso alojado sobre todo en el cuadrante superior derecho, bajo el reborde costal, y su localización explica el patrón de lesión en traumatismos de ese lado. Las guías de evaluación abdominal sitúan el bazo en el cuadrante superior izquierdo, el apéndice en el inferior derecho y el sigmoides en el inferior izquierdo, que son las estructuras de las otras opciones.
8. Un golpe con el manubrio en el flanco izquierdo bajo las costillas hace sospechar lesión de:
El bazo se aloja en el cuadrante superior izquierdo, está protegido por las costillas bajas y es un órgano sólido muy vascularizado: por eso un impacto en esa zona hace sospechar hemorragia interna, tal como describen las guías de trauma abdominal. Las demás estructuras existen y pueden lesionarse, pero se sitúan en cuadrantes distintos del descrito por el mecanismo.
9. El músculo que separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal se denomina:
El diafragma separa tórax de abdomen y, al contraerse, aumenta el volumen torácico y produce la inspiración: es a la vez un límite anatómico y el principal músculo ventilatorio. Las guías de anatomía aplicada lo destacan porque una lesión penetrante baja en el tórax puede atravesarlo y afectar al abdomen. Pericardio, peritoneo y pleura son membranas serosas, no músculos, y no separan ambas cavidades.
10. El número de vértebras que componen la región cervical de la columna es:
La columna cervical consta de siete vértebras; le siguen doce torácicas articuladas con las costillas y cinco lumbares, y por debajo el sacro y el cóccix. Esta distribución es la que se emplea al describir el nivel de una lesión en el informe de llamada. Las cifras de las demás opciones corresponden a otras regiones de la columna o no existen como tales.
11. Las vértebras que se articulan con las costillas y forman la parte posterior de la caja torácica son:
Las doce vértebras torácicas se articulan con los doce pares de costillas y cierran por detrás la caja torácica, estructura que protege corazón y pulmones. La descripción coincide con la anatomía que recogen las guías de trauma torácico. Las lumbares soportan carga pero no se articulan con costillas, las cervicales sostienen el cráneo y el sacro está fusionado a la pelvis.
12. La función del esqueleto que explica por qué una fractura de costillas puede acompañarse de lesión pulmonar es:
El esqueleto cumple funciones de sostén, movimiento, protección, hematopoyesis y reserva mineral, pero la que explica el mecanismo del enunciado es la protección: un extremo óseo desplazado puede lesionar la víscera que protegía. Es el razonamiento que las guías de cinemática aplican al trauma torácico. Las demás funciones son reales pero no explican la asociación entre fractura costal y lesión pulmonar.
13. Los huesos que forman el cinturón pélvico y transmiten el peso del tronco a las extremidades inferiores son:
La pelvis está formada por los dos huesos coxales, unidos anteriormente en la sínfisis del pubis y posteriormente al sacro, y transmite el peso del tronco a los miembros inferiores. Su gran vascularización explica por qué las guías de trauma consideran grave la fractura pélvica. Escápulas y clavículas forman el cinturón escapular, y las otras estructuras citadas pertenecen al tórax o a la columna.
14. El tipo de tejido muscular que se contrae de forma involuntaria y forma la pared de los vasos y del intestino es:
El músculo liso es involuntario y forma la pared de vasos sanguíneos, bronquios, intestino y otras vísceras huecas; su tono explica la vasoconstricción y la broncoconstricción que se observan en muchas emergencias. El cardíaco también es involuntario pero se limita al corazón, y el esquelético o estriado es voluntario, de modo que ninguno responde a la descripción del enunciado.
15. La estructura que impide el paso de alimento a la vía aérea durante la deglución es:
La epiglotis es un cartílago que se cierra sobre la entrada laríngea durante la deglución y desvía el bolo hacia el esófago; su alteración explica el riesgo de aspiración en pacientes con nivel de consciencia deprimido. Las guías de vía aérea la sitúan como referencia anatómica clave. Úvula, cricoides y carina existen pero cumplen funciones distintas de la protección durante la deglución.
16. El cartílago cricoides se distingue de los demás cartílagos de la vía aérea porque:
El cricoides es el único anillo cartilaginoso completo de la vía aérea; los anillos traqueales son incompletos por detrás, donde se apoya el esófago. Es un punto de referencia anatómico que las guías de vía aérea utilizan para localizar estructuras del cuello. La descripción de las demás opciones corresponde a la epiglotis o no se corresponde con ninguna estructura real.
17. El intercambio de oxígeno y dióxido de carbono entre el aire y la sangre ocurre en:
El intercambio gaseoso ocurre en los alvéolos, cuya pared muy delgada está en contacto con capilares pulmonares y permite la difusión de oxígeno y dióxido de carbono. Las guías de fisiología respiratoria describen ese punto como la unidad funcional del pulmón. Bronquios, tráquea y faringe conducen y acondicionan el aire, pero no participan en el intercambio.
18. La diferencia conceptual entre ventilación y respiración que se aplica en emergencias es que:
Ventilación es el movimiento mecánico de aire que entra y sale de los pulmones; respiración es el intercambio de gases entre alvéolo y capilar y entre capilar y célula. Las guías de vía aérea insisten en separarlos porque un paciente puede ventilar y no oxigenar, situación que exige una intervención distinta de simplemente aportar aire.
19. Un paciente moviliza aire con normalidad pero su tejido no recibe oxígeno suficiente. El proceso alterado es:
Si el aire entra y sale con normalidad, la ventilación está conservada; el fallo está en la perfusión, es decir, en la llegada de sangre oxigenada al tejido, que es lo que ocurre en el shock. Esta separación entre ventilación, difusión y perfusión es la base del razonamiento fisiológico que emplean las guías de evaluación. Las demás opciones sitúan el fallo en pasos que el enunciado describe como conservados.
20. El número de cámaras que tiene el corazón humano y su distribución es:
El corazón tiene cuatro cámaras: aurícula y ventrículo derechos, que envían sangre al circuito pulmonar, y aurícula y ventrículo izquierdos, que la envían al circuito sistémico. Es la organización que describen las guías de anatomía cardiovascular aplicadas a la evaluación. Las demás cifras corresponden a corazones de otras especies o no existen en anatomía humana.
21. El gasto cardíaco se define, en términos de sus dos determinantes, como el producto de:
El gasto cardíaco es el volumen de sangre que el corazón expulsa por minuto y equivale a la frecuencia cardíaca multiplicada por el volumen sistólico. Esta relación es la que explica, según las guías de fisiología del shock, por qué el organismo aumenta la frecuencia cuando cae el volumen. Las demás combinaciones mezclan variables que no definen el gasto cardíaco.
22. Un paciente pierde volumen sanguíneo y su presión arterial todavía es normal. El mecanismo que lo explica es:
Ante una pérdida de volumen, el sistema simpático aumenta la frecuencia cardíaca y produce vasoconstricción periférica, de modo que la presión arterial se mantiene un tiempo pese a que la perfusión ya está comprometida. Es el fundamento del concepto de shock compensado que describen las guías de evaluación. Las otras respuestas describen mecanismos que agravarían la situación en lugar de compensarla.
23. La sangre que sale del ventrículo derecho se dirige hacia:
El ventrículo derecho impulsa sangre pobre en oxígeno hacia las arterias pulmonares y los pulmones; el ventrículo izquierdo impulsa sangre oxigenada hacia la aorta. Es el circuito doble que describen las guías de anatomía cardiovascular. Las cavas devuelven sangre a la aurícula derecha y las venas pulmonares la llevan a la izquierda, de modo que ninguna nace del ventrículo derecho.
24. La diferencia funcional entre arterias y venas que se aplica al control de una hemorragia es que:
Las arterias conducen la sangre desde el corazón y trabajan a presión elevada, lo que produce un sangrado pulsátil y de color rojo brillante; las venas la devuelven a presión baja y producen un sangrado continuo y más oscuro. Las guías de control de hemorragia utilizan esta diferencia para anticipar la gravedad. La arteria pulmonar es la excepción de color, lo que invalida la última opción.
25. El componente de la sangre encargado del transporte de oxígeno hacia los tejidos es:
El oxígeno viaja unido de forma reversible a la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos; por eso una anemia grave compromete el transporte aunque la saturación medida parezca aceptable. Las guías de oxigenación insisten en esa limitación. Plasma, plaquetas y leucocitos cumplen funciones de transporte de fluidos, coagulación y defensa, respectivamente.
26. El sistema nervioso central está formado por:
El sistema nervioso central comprende encéfalo y médula espinal, alojados en cráneo y conducto raquídeo; el resto de nervios constituye el sistema nervioso periférico. Es la división que emplean las guías de evaluación neurológica para localizar el nivel de una lesión. Las otras opciones describen componentes periféricos o subdivisiones funcionales del sistema autónomo.
27. La taquicardia, la palidez, la sudoración fría y la midriasis de un paciente asustado responden a:
El conjunto de taquicardia, palidez, sudoración y midriasis es la respuesta simpática de lucha o huida, y aparece tanto en el miedo como en las fases iniciales del shock. Las guías de evaluación advierten de que estos signos pueden ser la primera pista de una hipoperfusión aún compensada. El parasimpático produce el efecto opuesto y las demás opciones no explican el conjunto de hallazgos.
28. El efecto que produce la estimulación parasimpática sobre la frecuencia cardíaca es:
La estimulación parasimpática enlentece la frecuencia cardíaca y favorece las funciones de reposo y digestión; es el sistema que domina en situaciones de calma. Las guías de fisiología autónoma lo describen como el contrapeso del simpático. Las demás opciones atribuyen al parasimpático efectos que corresponden al simpático o que no existen como respuesta fisiológica normal.
29. Las tres capas de membrana que envuelven el encéfalo y la médula espinal se denominan:
Las meninges son duramadre, aracnoides y piamadre, de fuera hacia dentro, y los espacios que delimitan dan nombre a los hematomas epidural y subdural del traumatismo craneal. Las guías de trauma craneoencefálico utilizan esa referencia para explicar los distintos patrones de presentación. Las demás series corresponden a las capas del corazón, del tórax y de la piel.
30. La función de la piel que explica por qué una quemadura extensa provoca pérdida de líquidos es:
La piel actúa como barrera que impide la pérdida de agua y la entrada de gérmenes; cuando se destruye en una superficie amplia, el paciente pierde líquidos y queda expuesto a la infección. Es el fundamento del manejo de las quemaduras extensas que describen las guías de trauma térmico. Las demás funciones de la piel son reales pero no explican la pérdida de líquidos.
31. El conducto que comunica la faringe con el estómago y transporta el bolo alimenticio es:
El esófago es un tubo muscular que discurre por detrás de la tráquea y conduce el bolo hasta el estómago; su vecindad con la vía aérea explica por qué una ventilación con presión excesiva puede insuflar el estómago. Las guías de ventilación con dispositivo bolsa-mascarilla advierten de ese riesgo. Tráquea y laringe pertenecen a la vía aérea y el duodeno se sitúa por debajo del estómago.
32. La función principal de los riñones que resulta relevante en la valoración de un paciente en diálisis es:
El riñón filtra la sangre, elimina productos de desecho y regula el volumen y la composición de los líquidos corporales; cuando falla, esas funciones se sustituyen mediante diálisis. Las guías de emergencias en pacientes dializados parten de ese hecho para explicar la sobrecarga de líquidos y las alteraciones electrolíticas. Bilis, glucógeno y enzimas digestivas corresponden a hígado y páncreas.
33. La hormona que permite que la glucosa entre en las células y cuyo déficit define la diabetes es:
La insulina, producida por el páncreas, permite la entrada de glucosa en la célula; su déficit o su falta de eficacia definen la diabetes y explican la hiperglucemia. Las guías de emergencias metabólicas parten de ese mecanismo para diferenciar los cuadros de hipoglucemia e hiperglucemia. Las demás hormonas citadas son reales pero cumplen funciones distintas.
34. El prefijo 'bradi-' aplicado a un signo vital indica que dicho signo es:
Bradi- significa lento y taqui- significa rápido; de ahí bradicardia y taquicardia, bradipnea y taquipnea. Las guías de terminología médica insisten en descomponer la palabra en sus partes antes que en memorizarla entera. Los conceptos de irregularidad y de ausencia se expresan con otros términos, como arritmia o apnea.
35. El sufijo '-itis' añadido al nombre de un órgano indica que dicho órgano presenta:
El sufijo -itis designa inflamación: apendicitis, meningitis, peritonitis. Las guías de terminología reservan -ectomía para la extirpación, -ostomía para la abertura artificial y -algia para el dolor, que son precisamente las descripciones de las otras opciones. Reconocer el sufijo permite interpretar un antecedente que el paciente menciona sin conocer su significado.